

Donna Leon
Líbranos del bien
Título original: Suffer the Little Children
© Traducción: Ana Mª de la Fuente, 2007
A Ravi Mirchandani
Welche Freude wird das sein,
Wenn die Götter uns bedenken,
Unsrer Liebe Kinder schenken,
So liebe kleine Kinderlein!
¡Qué dicha cuando los dioses
nos escuchen y a nuestro amor otorguen
el regalo de los hijos,
adorables criaturas!
La flauta mágica
Mozart
CAPÍTULO 1
– … y entonces mi nuera me dijo que debía venir a contárselo a ustedes. Yo no quería, y mi marido decía que sería una tonta si me metía, que no haría más que buscarme problemas, y que bastantes problemas tiene él ya. Y que me pasaría lo que a su tío, al que un vecino se le había conectado a la línea y le robaba la corriente, y cuando él lo denunció fueron y le dijeron que tenía que…
– Perdón, signora, ¿podríamos volver a lo que sucedió el mes pasado?
– Oh, sí, claro, pero lo cierto es que al final el tío de mi marido tuvo que pagar trescientas mil liras.
– Signora.
– Y entonces mi nuera dijo que, si no venía yo, les llamaría ella, pero, como era yo la que lo había visto, valía más que viniera a contárselo yo, ¿no?
– Desde luego.
– De manera que, cuando han dicho por la radio que seguramente esta mañana llovería, he sacado el paraguas y las botas y los he dejado al lado de la puerta por si acaso, pero luego no ha llovido, ¿verdad?
– No, signora. Decía usted que quería hablar de algo extraño que había ocurrido en el apartamento que está frente al suyo, ¿verdad?
– Sí, esa muchacha.
