
El público general se había sorprendido cuando la novia había elegido el pequeño pueblo de Texas para la ceremonia en lugar de tener una boda Beltway pero Ted era un chico Hill Country de cabo a rabo, y la gente de la zona nunca se habría imaginado que se casara en cualquier otro lugar. Él se había convertido en un hombre bajo su atenta mirada y lo conocían tan bien como conocían a sus propios familiares. Ni un alma en el pueblo podía decir una sola cosa mala sobre él. Incluso sus ex novias no podían hacer otra cosa que suspirar con pesar. Ese era el tipo de hombre que Ted Beaudine era.
Meg Koranda podría ser hija de la realeza de Hollywood, pero también estaba en la ruina, sin casa y desesperada, lo cual no la ponía de buen ánimo para ser la dama de honor en la boda de su mejor amiga. Especialmente cuando sospechaba que su mejor amiga podría estar cometiendo el error de su vida casándose con el hijo predilecto de Wynette, Texas.
Lucy Jorik, que era la novia, paseaba por la alfombra de su suite en el Wynette Country Inn, la cual su familia había reservado para los festejos. -No me lo dirán a la cara, Meg, ¡pero todo el mundo en este pueblo cree que Ted se está casando por debajo de sus posibilidades!
Lucy parecía tan molesta que Meg quería abrazarla, o quizás quería consolarse a sí misma. Se prometió no añadir su propia miseria a la angustia de su amiga. -Una conclusión interesante la que hacen estos paletos, teniendo en cuenta que simplemente eres la hija mayor de la ex presidenta de los Estados Unidos. No eres exactamente una don nadie.
