Piensa en toda la libertad que tendrías… que tendríamos los dos. -Apoyó la mejilla en la rodilla de Trev un segundo y después se sentó a su lado-. Tú y yo no somos una pareja llamativa como lo éramos Lance y yo. Trevor y Georgie serían un matrimonio aburrido y, después de un par de meses, la prensa nos dejaría en paz. Viviríamos por debajo del radar. Tú no tendrías que seguir saliendo con todas esas mujeres por las que has fingido sentir interés. Podrías verte con quien quisieras. Nuestro matrimonio sería la tapadera perfecta para ti.

Y para ella sería la manera de conseguir que el mundo dejara de compadecerla. Por un lado recuperaría su dignidad pública y, por el otro, su matrimonio constituiría una especie de póliza de seguros que evitaría que volviera a lanzarse por un precipicio emocional a causa de un hombre.

– Piénsalo, Trev. Por favor. -Tenía que dejar que él se hiciera a la idea antes de mencionar a los niños-. Piensa en lo liberador que sería.

– No pienso casarme contigo.

– Yo tampoco -declaró una voz terriblemente familiar desde el otro lado de la terraza-. Antes dejaría de beber.

Georgie se incorporó como un rayo y vio a Bramwell Shepard subiendo tranquilamente las escaleras que conducían a la playa. Bram se detuvo en lo alto con una mueca de calculada ironía.

Ella contuvo el aliento.

– No quisiera interrumpir. -Bram se apoyó en la barandilla-. Es la conversación más interesante que he oído casualmente desde que Scooter y sus amigas comentaron la posibilidad de teñirse el vello púbico. Trev, ¿por qué no me habías dicho que eres un mariquita? Ahora no podremos volver a dejarnos ver juntos en público.

A diferencia de Georgie, Trevor pareció sentirse aliviado por la interrupción y, levantando el vaso hacia la cabeza bañada por el sol de Bram, declaró:

– Pues tú me presentaste a mi último novio.

– Debía de estar borracho. -Entonces el anterior compañero de reparto de Georgie se fijó en ella-: Hablando de desastres… tú estás hecha un asco.



12 из 404