
Espero que de algo haya servido.
NOTA IMPORTANTE DEL AUTOR
Como es habitual en cualquier novela de suspense, no todo es lo que parece en la Trilogía del Cristo clonado, de forma que el lector no debe dar nada por sentado hasta haber concluido la lectura de la trilogía completa. No obstante, soy consciente de que una historia sobre la clonación de Cristo puede ser contemplada con recelo por algunos cristianos. Durante la lectura, por tanto, se ha de tener presente en todo momento lo siguiente: primero, que ninguno de los personajes, ninguno, habla por boca del autor. Segundo, que he adoptado el punto de vista de un narrador objetivo, que cuenta la historia y transcribe los diálogos según se van desarrollando, y que se resiste a juzgar o comentar la veracidad de los personajes de la historia. Al lector cristiano le pido paciencia y le recuerdo las palabras de Eclesiastés 7, 8: «Mejor es el remate de una cosa que su comienzo».
Así pues, invito al lector a disfrutar de la Trilogía del Cristo clonado, sean cuales sean sus convicciones religiosas.
«¿Son éstas las sombras de las cosas que han de suceder, o solamente de las que es posible que sucedan?»
Charles Dickens, Canción de Navidad
«Pues surgirán falsos mesías y falsos profetas y realizarán grandes señales y portentos, hasta el punto de engañar, si fuera posible, aun a los elegidos.»
Mateo 24,24
«No hay nada como el hogar.»
L. Frank Baum, El mago de Oz
PRÓLOGO
HE AQUÍ LOS EJÉRCITOS CELESTIALESJerusalén, Israel
La situación en el Templo no distaba mucho de la que se habían encontrado en el aeropuerto. Incluso a distancia se podía divisar una inmensa muchedumbre.
