

Brad Meltzer
Los millonarios
Para Cori,
quien me asombra todos los días
Para Dotty Rubin y Evelyn Meitzer,
Nanny y mi abuela, por enseñarme mi pasado
y, en ese proceso, mostrarme mi futuro
Y en memoria de Ben Rubin y Sol Meitzer, Poppy y abuelo,
cuyo legado aún guía a toda nuestra familia
Agradecimientos
Me gustaría agradecer a las siguientes personas, cuyo constante apoyo es la única razón de que este libro exista: en primer lugar, a Cori. En este mundo hay muchas palabras, pero ninguna es lo bastante buena para expresar lo que ella significa para mí. No sólo estoy enamorado de Cori, sino que estoy asombrado por ella. Por quién es, por lo que hace, y por quién me ayuda a ser. Ella es mi conexión con la realidad y, sin ninguna duda, la mejor razón para abandonar mi Tierra de Nunca Jamás es verla a ella al acabar cada día. C, gracias por corregir los originales; por participar de mis ideas; por soportarme; por creer en cada uno de nuestros sueños. Jill Kneering, amiga, agente, y sueño de cualquier escritor, quien abrazó y alimentó este libro desde el principio. Ella siempre me ha entendido como escritor, y su manera zen de abordar mis manuscritos es más que un simple placer, es magia pura; Elaine Rogers, por cuidar siempre tan bien de nosotros; Ike Williams, Hope Denekamp, Andrea Dudley, y toda la otra increíble gente que nos protege en la Hill & Barlow Agency.
También quiero agradecer a mis padres por la vida que me dieron en Brooklyn y todo el amor que me han dado siempre. Ellos fueron los primeros que me enseñaron la importancia de ser siempre yo mismo, y ellos son la razón de que yo esté hoy aquí; mi hermana, Bari, el Charlie de mi Oliver y el Oliver de mi Charlie.
