
DEL CONGRESO
Es mucho más fácil de juzgar a los otros, cuando no nos colocamos en la misma situación de ellos. Un ejemplo de esto ocurrió en el Congreso del partido Comunista, cuando Nikita Khruschev – para espanto del mundo- denunció los crímenes de Stalin.
Durante el discurso, alguien gritó:
– ¿Dónde estabas, camarada Khruschev, cuando los inocentes eran masacrados?
– Levántese quien dijo esto – pidió Khruschev
Nadie se movió.
– Usted, quien fuera, ya respondió su pregunta – Continuó Khruschev – En aquel momento, usted estaba en la misma posición en la que está ahora.
DE LA TRADICIÓN
En prácticamente todas las religiones y culturas, la tradición de la hospitalidad está presente. En los evangelios, Jesús divide sus dones con hombres y mujeres que lo acogen. En la tradición judía, Lot es salvo al proteger extranjeros que después se revelan ángeles. En el Islam, Mahoma dijo: "Maldita la sociedad que no acepta huéspedes".
Todos somos huéspedes de este mundo. Estamos aquí de paso entre una vida y otra, y no podemos cargar con nada además de nuestros buenos gestos. La tradición de hospitalidad no puede morir en nuestras vidas, aunque exista, de vez en cuando, gente que abusa de nuestro abrigo y cariño. Siempre que acogemos a alguien, nos abrimos para la aventura y el misterio.
DE LA MENDIGA
Vimos a una señora en la esquina de la calle Constante Ramos, en Copacabana. Estaba en una silla de ruedas, perdida en el medio de la multitud. Mi mujer se ofreció para ayudarla, ella agradeció y aceptó, y pidió que la llevase hasta Santa Clara.
