
– La amante del caballero vampiro.
– ¿Lo has leído? -preguntó Logan.
– Sí.
– ¿Y? ¿Está bien? Gideon sonrió levemente.
– Digamos sólo que lo encontré muy… estimulante. Quizá deberías preguntárselo a Emily. Logan se giró para mirarlo.
– ¿Por qué demonios querría hacer eso? -preguntó con más agresividad de la que quería. Gideon se encogió de hombros.
– Sé que ocurrió algo entre vosotros después de mi boda. En la biblioteca. Por lo que pude observar, pensé que tal vez hubiera sido algo… bueno.
Logan recordó de repente que lady Emily chocó literalmente contra Gideon cuando huía de la biblioteca después del beso. Recordó que, después, Gideon le había preguntado en tono divertido: «¿Pasa algo?», arrancándole del aturdido trance en el que había caído. Y Logan le aseguró que no era nada de lo que no pudiera encargarse él solo.
¿Algo bueno? «No había sido bueno; había sido genial. Increíble.»
Se aclaró la garganta.
– Pues te equivocaste.
Gideon no dijo nada, y Logan se preguntó qué estaría pensando su amigo. Gideon era como una maldita esfinge: silencioso e inescrutable. Logan supuso que tal cualidad resultaba muy útil para su trabajo en Bow Street, pero no dejaba de ser condenadamente frustrante para él. Era incapaz de leerle el pensamiento.
– Me cae bien -dijo Gideon finalmente.
– ¿Quién? -preguntó Logan, aunque no tenía ninguna duda de a quién se refería.
– Emily. Julianne y ella son amigas desde la infancia, y ha sido una buena amiga para mi mujer.
– ¿En qué sentido?
– Julianne es hija única y sus padres… -Las palabras de Gideon se desvanecieron y le palpitó un músculo en la mandíbula. Logan asintió con la cabeza.
– He conocido a los condes. No me caen mejor que a ti. Son gente fría y arrogante. -Habían desheredado y desterrado a su hija cuando ella contrarió sus deseos casándose con Gideon, un plebeyo, en vez de con un caballero con título tal y como ellos querían. En lo que a Logan concernía, aquello no era una gran pérdida para los recién casados, y él había llegado a respetar mucho a Julianne por elegir al hombre que amaba por encima de todo lo demás.
