
El hombre dejó escapar una risa entrecortada.
«Pero yo conozco tu secreto…»
Oh, sí, sabía lo que había hecho Jennsen y, tras una exhaustiva búsqueda, había descubierto dónde se ocultaba.
– Sé algo que tú no sabes… -susurró el hombre a la fresca brisa marina que se llevó consigo las suaves palabras. -Mataste al hombre equivocado, Jennsen. Yo soy el que buscabas. No puedo esperar a mirarte a los ojos cuando te des cuenta de tu error.
Ah, sí, ése sería un momento muy dulce, sin duda, seguido por otros todavía más dulces.
«Lo vas a perder todo… igual que lo perdí yo. Y después, te mataré.»
Y entonces, la tan ansiada venganza contra Logan Jennsen sería completa.
CAPÍTULO 01
Lo deseé desde el momento en que lo vi.
El olor de su piel, de su sangre, era un delicioso y
potente afrodisíaco que me provocaba un intenso frenesí de necesidad.
Me tentaba de una forma inexplicable, y no podía resistirme.
No podía esperar a hundir mis colmillos en su garganta.
El beso de lady Vampiro,
Anónimo
– ¿Ves a alguien sospechoso?
Logan Jennsen se detuvo debajo de uno de los altos olmos que bordeaban el camino de grava de Hyde Park y sacó el reloj del bolsillo del chaleco; un gesto despreocupado que contrastaba con la tensión que rezumaba su voz.
– ¿Sospechoso de qué? -preguntó en voz baja Gideon Mayne, el detective de Bow Street.
Logan fingió consultar la hora.
– Nadie parece prestarme la más mínima atención, pero tengo la fuerte sensación de que alguien me vigila.
Notó cómo Gideon escudriñaba la zona con una mirada penetrante mientras fingía, igual que él, consultar la hora en su propio reloj. Gracias a la soleada tarde tras más de una semana del clima deprimente y gris de enero, el parque estaba abarrotado de paseantes, jinetes y carruajes elegantes.
