Llueve sobre las aguas del Arnego, que pasan moviendo aceñas y espantando tísicos, mientras Catuxa Bainte, la parva de Martiñá, pasea en cueros por el outeiro Esbarrado, con las tetas mojadas y el pelo hasta la cintura.

– ¡Aparta, mala pécora, que estás en pecado mortal y has de arder en la caldera del demonio!

Llueve sobre las aguas del Bermún, que brinca silbando kiries y lamiendo carballos, mientras Fabián Minguela, o sea Moucho, el pájaro de la muerte, afila su navaja en el asperón.

– ¡Aparta, aparta, mal cristiano, que ya te pedirán cuentas en la otra vida!

Raimundo el de los Casandulfes piensa que Fabián Minguela pasea por la vida las nueve señales del hijoputa.

– ¿Y cuáles son?

– Ten paciencia, ya las irás sabiendo poco a poco.

El mayor de los Gamuzos se llama Baldomero, bueno, se llamaba, porque ya murió, Baldomero Marvís Ventela, o Fernández, otros le dicen Fernández, es lo mismo, y se le conocía por Afouto porque era muy decidido y no tenía miedo a nadie, ni vivo ni muerto. El día del Apóstol de 1933, en Tecedeiras, que queda en la carretera de La Gudiña a Lalín, antes de llegar a la mámoa de Corredoira, Afouto desarmó a una pareja de la guardia civil, les ató las manos a la espalda y los entregó en el cuartel, con los mosquetones y previo recibo. A él le dijeron que le iban a dar una paliza, después no se la dieron, y a los dos guardias los echaron a la calle, dicen que por modregos y parvallanes; como no eran del país, no se conoce de dónde eran, se marcharon y nunca más se supo. Afouto lleva pintado un tatuaje muy escandaloso en el brazo, una serpiente roja y azul enroscada en el cuerpo de una mujer desnuda.

Afouto nació en 1906, cuando fuera de la boda del rey Alfonso XIII, y casó a los veinte años con Loliña Moscoso Rodríguez, mujer que tenía tanto temperamento que había que sujetarla a palos. Loliña murió de una manera tonta, pisada por un buey espantado que la aplastó contra la puerta de la corte.



4 из 267