
Suceden muchas cosas durante el sueño, pero pueden suceder también despiertos, si se hacen otros ajustes hormonales.
Alguna vez el sueño cumplió una importante función evolutiva. Una vez que el pre-mamífero había llenado su estómago y diseminado su esperma, el sueño lo mantenía quieto y a salvo de predadores. Era una ayuda a la supervivencia. Pero ahora es un mecanismo obsoleto, como el apéndice. Se pone en marcha todas las noches, pero ya desapareció su necesidad. Así que suprimimos esa puesta en marcha en su origen, los genes.
Ong dio un respingo. Odiaba que simplificara así. O tal vez lo que odiaba era el tono ligero. Si la presentación la hubiera hecho Marsteiner, no habría figurado el pre-mamífero.
– ¿Y qué hay de la necesidad de soñar? -preguntó Camden.
– No es necesario. Un remanente de bombardeo de la corteza para mantenerla semi alerta en caso de que un predador atacara durante el sueño. La vigilia es mejor.
– ¿Y entonces por qué no directamente la vigilia? Desde el principio de la evolución.
La estaba poniendo a prueba.
Susan le dirigió una amplia y generosa sonrisa, divirtiéndose con su descaro.
– Se lo dije, seguridad ante los predadores. Aunque cuando ataca un predador moderno -digamos, un inversor cuasi fraudulento de data-atoll- es más seguro estar despierto.
Camden atacó:
– ¿Y que hay del alto porcentaje de sueño REM en fetos y bebés?
– También un remanente evolutivo. El cerebro se desarrolla perfectamente sin él.
– ¿Y qué de la recomposición neural durante el sueño de ondas lentas?
– Sigue existiendo. Pero puede llevarse a cabo durante la vigilia, si se programa el ADN para ello. No se pierde eficiencia neural, por lo que sabemos.
