Donna Leon


Mientras dormían

Comisario Guido Brunetti 06

Título original: Quiestly in Thir Sleep

Traducción del inglés: Ana Maria de la Fuente

Para Donald McCall

È sempre bene

Il sospettare un poco, in quiesto mondo.

[Es siempre bueno

recelar un poco en este mundo.]

Così fan tutte

Mozart


1

Brunetti, sentado ante su escritorio, se miraba los pies. Los tenía apoyados en el cajón de abajo y le mostraban cuatro hileras verticales de ojetes metálicos que parecían devolverle la mirada con gesto de reproche multiplicado. Durante la media hora última, el comisario había dividido su tiempo y atención entre las puertas del armario de la pared del fondo y, una vez bien vistas éstas, sus zapatos. Cuando el canto del cajón empezaba a clavársele en el talón, descruzaba los tobillos y volvía a cruzarlos alternando el punto de apoyo, pero ello sólo cambiaba la situación de los ojetes, sin atenuar el reproche ni mitigar el aburrimiento.

Desde hacía dos semanas, el vicequestore Giuseppe Patta estaba de vacaciones en Thailandia, en lo que el personal de la questura insistía en llamar su segunda luna de miel, y Brunetti había quedado al mando de los que combatían el crimen en Venecia. Pero el crimen parecía haber subido al avión con el vicequestore, porque nada importante había sucedido desde que habían abandonado la ciudad Patta y su esposa, recién reintegrada al hogar -la idea le daba escalofríos- a los brazos de su marido, salvo algún que otro robo de poca monta. El único delito interesante había ocurrido en una joyería de campo San Mauricio.



1 из 224