
Se podía beber. Se podía ir al Aces, al Torch, al Ship's Inn, al Wee Nipee, al Playroom, a Suzanne's, al Kit Kat, a The Hat, al Bonnie Rae o al Jolly Jug. Se podía ver qué ambiente había en el Horseshoe, el Coconino, el Tradewinds, el Desert Inn, el Time-Out, el Jet Room, el Lucky X o el Alibi. El Hollywood East estaba bien. El Big Time, el Off-Beat, el Manger, el Blue Room y el French Basque no estaban mal. Lo mismo podía decirse del Cobra Room, el Lalo's, el Pine-Away, el Melody Room, el Cave, el Sportsman, el Pioneer, el 49-er, el Palms y el Twister.
Se podía ir de copas. Para conocer a alguien. El boom del divorcio de los años cincuenta estaba en su punto álgido. Se podía escoger entre una amplia gama de mujeres bien dispuestas.
En 1958 El Monte era el centro del valle. Los primeros pobladores lo llamaban «el final del ferrocarril de Santa Fe». Era una población de paso y un buen lugar para divertirse. Los vecinos recién instalados la llamaban «la ciudad de las divorciadas». Era un lugar de encuentro y de contacto con una atmósfera más que intensa a Costa Oeste.
La población rondaba en torno a los diez mil habitantes. El noventa por ciento blancos y el diez por ciento mexicanos. La ciudad medía algo más de doce kilómetros cuadrados y la rodeaba una extensión de terrenos sin calificar.
Los sábados por la noche, la población aumentaba. La gente de fuera acudía a rondar los bares de cócteles del valle y de Garvey. En el Legion Stadium de El Monte actuaba Cliffie Stone y Hometown Jamboree, retransmitido en directo por KLTA-TV.
El público llevaba indumentaria vaquera: los hombres, sombrero tejano y pantalones acampanados; las mujeres, faldas almidonadas. El Stadium ofrecía bailes italianos con el grupo de Cliffie en sábados alternos. Con regularidad, hispanos y blancos pobres se aporreaban mutuamente en el aparcamiento.
La autovía de San Bernardino atravesaba El Monte. Los conductores salían de ella y tomaban Valley Boulevard hacia el este. Se detenían a comer en el Stan's Drive-In y en el Hula-Hut. Se detenían a beber en el Desert Inn, el Playroom y el Horseshoe. Valley era la avenida principal el sábado por la noche. Los conductores que se dirigían al este terminaban perdiendo el tiempo allí, tanto si habían pensado hacerlo como si no.
