

Donna Leon
Muerte en un país extraño
Comisario Guido Brunetti 02
Título original: Death in a Strange Country
Traducción del inglés: Ana Maria de la Fuente
A Peggy Flynn
Volgi intorno lo sguardo, o sire, e
vedi qual strage orrenda nel tuo
nobil regno, ja il crudo mostro. Ah
mira allagate di sangue quelle
pubbliche vie. Ad ogni passo vedrai
chi geme, e Valma gonfia d'atro
velen dal corpo esala.
Vuelve en torno la mirada, señor, y
contempla el estrago horrendo que en tu
noble reino causa el monstruo cruel. Ah,
mira las calles regadas de sangre.
A cada paso verás a alguien que gime
y el alma impregnada
de atroz veneno del cuerpo exhala.
Mozart, Idomeneo
CAPÍTULO I
El cuerpo flotaba boca abajo en la sucia agua del canal. Bajaba la marea, arrastrándolo lentamente hacia la laguna que se abría al extremo. La cabeza golpeó varias veces la escalera cubierta de verdín del embarcadero, frente a la basílica de Santi Giovanni e Paolo, se encalló un momento, los pies describieron un arco, con la delicadeza de un paso de ballet, y el cuerpo siguió su deriva hacia las aguas libres.
El reloj de la iglesia dio las cuatro de la mañana, y la corriente aminoró su ímpetu, como si las campanadas así se lo ordenaran.
Poco a poco, el flujo fue bajando hasta llegar a ese momento de absoluta quietud en el que el agua espera que la marea siguiente empiece su turno. Atrapado en la calma, el objeto inanimado se mecía en la superficie, oscuro, invisible. Transcurrió el tiempo en silencio hasta que pasaron dos hombres que hablaban en voz baja y rápida el sibilante dialecto veneciano. Uno empujaba una carretilla cargada de periódicos que llevaba a su quiosco; el otro iba a empezar su jornada de trabajo en el hospital que ocupaba todo un lado del extenso campo.
