
Capítulo 1
El puma iba a girar. Tansy Meadows inhaló rápidamente, mordiéndose el grueso labio inferior. Su corazón estaba golpeando; pudo saborear la familiar sequedad en la boca y sentir la humedad en las palmas. La ráfaga de adrenalina le hacía difícil controlar sus temblorosas manos cuando necesitaba con desesperación estar absolutamente quieta.
Vuélvete preciosidad. Susurró la frase de ánimo en su mente, deseando que el animal lo hiciera. Si te giras, te haré muy, muy, famosa.
El gran felino se estiró perezosamente con su cuerpo suave ondulando los músculos bajo la suave piel leonada. El extremo de su larga cola se retorció.
El corazón de Tansy casi dejó de latir, luego comenzó a latir a doble velocidad. Vamos, pequeña mamá, engatusó, date la vuelta para mí.
Sus piernas habían perdido la sensibilidad hacía tiempo, entumecidas por la inactividad, Tansy no estaba segura de si sería capaz de dejar el diminuto saliente donde había levantado el toldo algunos meses antes. No importaba; nada importaba excepto conseguir esta foto.
