Un suspiro se propagó por la audiencia. Wil miró, bajó la mirada, y vio que mucha gente señalaba hacia arriba. Ligeramente púrpura, apenas si más brillante que el cielo, una aparición fantasmal se extendía casi por encima de ellos de norte a sur. ¿Una aurora en pleno día?

Extrañas luces centelleaban en las pendientes que estaban detrás del castillo. El aire del anfiteatro estaba cargado de electricidad estática, pero todo estaba sumido en un silencio aterrador. El ruido del rescate ya llegaría, se oiría con claridad a pesar de los mil quinientos kilómetros de distancia que debía recorrer alrededor de la tierra, pero faltaba casi una hora para que llegase allí, pasando por los Alpes Kampucheanos hacia el Mar Interior.

Y la burbuja Pacista, como si fuera un pecio liberado del hielo por el sol de verano, pudo flotar hasta la superficie.

2

Todo el mundo estuvo de acuerdo con Marta en que el espectáculo había sido impresionante. Muchos no se daban cuenta de que el «espectáculo» no acabaría con un atardecer de fuegos artificiales. Las llamadas a escena durarían algún tiempo y serían más tétricas que maravillosas.

La explosión provocada por el rescate tuvo una intensidad aproximadamente cien veces más potente que la del Krakatoa en el siglo diecinueve. Aquella tarde se lanzaron a la estratosfera miles de millones de toneladas de rocas y cenizas. En los días siguientes, el sol fue difícil de ver, a lo sumo se distinguía un disco rojizo a través de las tinieblas. En Korolev, el terreno estaba profundamente helado todas las mañanas. Las pseudojacarandas estaban marchitas y se morían. Las arañas que antes habitaban en ellas se habían muerto o se escondían en otra parte. Incluso en las junglas que estaban casi junto a la costa, la temperatura raramente sobrepasaba los diez grados.



12 из 334