El corazón me golpeó la garganta al gritar:

– ¡Elizabeth!

No hubo respuesta.

El pánico se apoderó de mí. Caí de la tabla y nadé hacia el embarcadero. Las brazadas eran ruidosas, ensordecedoras a mis oídos. No podía escuchar lo que ocurría suponiendo que ocurriera algo. Me detuve.

– ¡Elizabeth!

Pasó un largo rato durante el cual no oí nada. La nube seguía tapando la luna. Tal vez Elizabeth se había metido en la cabaña. Tal vez había ido a buscar algo al coche. Abrí la boca para volver a gritar su nombre.

Fue entonces cuando escuché su grito.

Bajé la cabeza y me puse a nadar, a nadar con todas mis fuerzas, moví furiosamente brazos y piernas. Pero todavía estaba lejos del embarcadero. Intentaba mirar mientras nadaba, pero estaba demasiado oscuro para ver algo, la luna proyectaba débiles haces de luz que no iluminaban nada.

Oí un ruido áspero de algo llevado a rastras.

Podía ver el embarcadero enfrente. No estaba a más de seis metros. Nadé con más ahínco. Tenía los pulmones a punto de reventar. Tragué un poco de agua, tendí los brazos hacia delante, buscando con la mano a tientas en la oscuridad. Y la encontré. La escalera. Me agarré a ella y subí, salí del agua. El embarcadero estaba mojado del agua de Elizabeth. Miré hacia la cabaña. Demasiado oscuro. No se veía nada.

– ¡Elizabeth!

Algo parecido a un bate de béisbol me golpeó en el plexo solar. Los ojos casi se me saltaron de las órbitas. Me doblé por la cintura, sentí que me ahogaba. Me faltaba el aire. Otro golpe. Esta vez me dio en la parte superior del cráneo. Oí un crujido dentro de la cabeza y tuve la sensación de que me habían hundido un clavo en la sien a golpe de martillo. Me fallaron las piernas y caí de rodillas. Totalmente desorientado, me llevé las manos a los lados de la cabeza tratando de protegerla. El golpe siguiente, el final, me dio en plena cara.

Caí hacia atrás de nuevo en el lago. Se me cerraron los ojos. Oí que Elizabeth volvía a gritar -esta vez lo que gritó fue mi nombre- pero el sonido, todos los sonidos, se perdieron en un gorgoteo mientras me iba hundiendo en el agua.



8 из 294