

Philip Kerr
Pálido Criminal
(Berlín Noir 02)
Título original: Berlin Noir. The Pale Criminal
Traducción cedida por Random House Mondadori
© 1990, Philip Kerr
© de la traducción: 2001, Isabel Merino
Para Jane
«Hay muchas cosas en tu buena gente que me asquean, y no hablo de su maldad. Cómo desearía que poseyeran una locura que les llevara a perecer, igual que este pálido criminal. Querría que su locura se llamara verdad, lealtad o justicia, pero poseen su virtud a fin de vivir mucho y con una deprimente comodidad.»
Nietzsche
Primera parte
Sueles fijarte mucho más en la tarta de fresas del Kranzler’s Café cuando tu dieta te prohíbe incluso probarla.
Bueno, últimamente he empezado a sentirme igual respecto a las mujeres. Solo que no estoy a dieta, sino que me encuentro con que las camareras, sencillamente, no me hacen ningún caso. Y además, hay tantas bonitas por todas partes. Mujeres, quiero decir, aunque me follaría igual a una camarera que a cualquier otro tipo de hembra. Hubo una mujer hace un par de años. Estaba enamorado de ella, solo que desapareció. Bueno, es algo que le sucede a mucha gente en esta ciudad. Pero desde entonces solo he tenido asuntos ocasionales. Y ahora, si me vierais en Unter den Linden, moviendo la cabeza de un lado a otro, pensarías que tenía la mirada fija en el péndulo de un hipnotizador. No sé, puede que sea el calor. Este verano Berlín suda tanto como el sobaco de un panadero. O puede que sea yo, a punto de cumplir los cuarenta y empezando a babear cuando tengo una nena cerca. Cualquiera que sea la razón, mi ansia por procrear es absolutamente salvaje, algo que las mujeres te ven enseguida en los ojos y entonces ni se acercan a ti.
