
– Me abandonó -dijo Leo, pisando agresivamente la palanca elevadora del sillón. Holly comenzó a ascender mientras Leo la zarandeaba de mala manera.
– Va… ya, Le… o, looo sien…to muuu…cho. Coooon la bueee…na pareee…ja que hacííí…ais.
Leo dejó la palanca e hizo una pausa.
– Sí, bueno, pues ahora ya no hacemos tan bueee…na pareee…ja, señorita. Me parece que sale con otro. Muy bien. Voy a ponerte dos tonos de rubio, uno dorado y el que llevabas antes. De lo contrario te quedará de ese color tan ordinario que está reservado sólo para las prostitutas.
– Oye, Leo, de verdad que lo siento. Si tiene dos dedos de frente se dará cuenta de lo que se está perdiendo.
– Creo que no los tiene. Rompimos hace dos meses y todavía no se ha dado cuenta. O quizá los tenga y esté encantado de la vida. Estoy harto, no quiero saber nada más de ningún hombre. He decidido volverme hetero.
– Vamos, Leo. Eso es la estupidez más grande que he oído en mi vida…
Holly salió del salón de belleza pletórica de alegría. Sin la presencia de Gerry a su lado, algunos hombres la siguieron con la mirada, lo cual le resultaba extraño e incómodo, de modo que apretó el paso hasta alcanzar la seguridad que le brindaba el coche y se preparó para la visita a casa de sus padres. De momento la jornada iba bien. Había sido un acierto ir a ver a Leo. A pesar de su desengaño amoroso se había esforzado por hacerla reír. Tomó buena nota de ello.
Echó el freno de mano frente a la casa de sus padres en Portmarnock y respiró hondo. Para gran sorpresa de su madre, Holly le había llamado a primera hora de la mañana para acordar una cita con ella. Ahora eran las tres y media, v Holly permanecía sentada en el coche presa del nerviosismo. Aparte de las visitas que sus padres le habían hecho a lo largo de los últimos dos meses, apenas había dedicado tiempo a su familia. No quería ser el centro de atención, no quería ser el blanco incesante de preguntas impertinentes sobre cómo se sentía y qué planes tenía. No obstante, ya iba siendo hora de aparcar ese temor. Ellos eran su familia.
