(Como te niegas a hablar de ello con Nafai, he despertado a Chveya para que oyera lo que decías. Ella le mencionará el asunto.)

¿Por qué no podías hablar con él?

(Se niega a escucharme.)

Pues es un hombre muy sabio. Por eso lo amo.

(Él necesita otra perspectiva. Tú habrías sido mejor, pero me conformaré con Chveya.)

Deja a mis hijos en paz.

(Tus hijos son personas autónomas. Cuando tenías la edad de Chveya, ya eras conocida como la vidente de las aguas en Basílica. Entonces no te quejaste de tener una relación conmigo. Y cuando Chveya comenzó a recibir sueños del Guardián de la Tierra, creo recordar que te alegraste.)

—Y pensar que alguna vez he creído que eras… un dios.

(¿Y ahora qué crees que soy?)

—Si no supiera que eres un programa informático, diría que eres una zorra odiosa y entrometida.

(Puedes enfadarte conmigo si lo deseas. No me ofendes. Incluso te entiendo. Pero debes tener una perspectiva más amplia, Luet. Como yo.)

—Sí, tu perspectiva es tan amplia que ni siquiera notas que arruinas la vida de pequeños insectos como nosotros.

(¿Tan terrible ha sido tu vida hasta ahora?)

—Digamos que no ha sido como esperaba. (Pero ¿ha sido tan terrible?)

—Cállate y déjame en paz.

Luet se acostó y trató de dormir.

Pero seguía recordando. Ya no estoy conectada con los demás en esta comunidad, pensó Luet. Eso significa que en mi corazón ya tengo la intención inconsciente de hacer lo que ha planeado el Alma Suprema. Así que será mejor que no me resista y lo haga conscientemente.

Será mejor que lo haga, así podré pasarme el resto de mi vida sabiendo que mi hermana, la tía Rasa y la querida Shedemei me odian y que merezco con creces ese odio.



16 из 324