Cuando cerró la puerta, Matt estaba a su lado, con las manos en los bolsillos.

– Ahora me acuerdo… Randi tiene razón. Saliste con ella.

Los dos hermanos caminaron hasta el salón. Matt se acercó al fuego para echar otro leño y Thorne abrió la licorera y se puso a rebuscar entre las botellas.

– Sí, es verdad, salí varias veces con ella -admitió Slade, a regañadientes.

Slade no quería hablar de Jamie Parsons; era una conversación absurda, que no llevaba a ningún sitio. Además, el reencuentro había despertado emociones en él que creía enterradas desde hacía años.

Randi apareció justo entonces. Se sentó en el sillón de cuero y dijo:

– Oh, vamos, Slade, lo tuyo con Jamie fue más que eso. Déjame pensar… ah, sí. Fuisteis novios un par de meses, después de que rompieras con Sue Ellen Tisdale.

– ¿Sue Ellen? Claro… me acuerdo de ella -intervino Thorne.

Slade pensó que era lo único que le faltaba, que su familia se dedicara a diseccionar su vida amorosa.

– Pero luego, cuando tu ex novia se arrepintió y te rogó que volvieras con ella, abandonaste a Jamie como si fuera una patata caliente -afirmó Randi-. Siempre pensé que te casarías con Sue Ellen.

Slade soltó un gruñido.

– Y yo -dijo Thorne, mientras sacaba una botella de whisky.

– Todos los pensamos. Hasta Jamie, seguramente.

– Una vez más, querida hermana, me asombra tu buena memoria -ironizó Slade.

– Y una vez más, te digo que sólo recuerdo algunas cosas -se defendió.

– ¿Eso es verdad? ¿Abandonaste a Jamie para volver con Sue Ellen Tisdale? -preguntó Matt, con tono de considerarlo una estupidez suprema.

– Eso no fue exactamente lo que pasó. Además, ha pasado mucho tiempo.

– No importa lo que pasara -dijo Randi, apoyando los pies en la mesita-. Lo admitas o no, tú fuiste el canalla que hace quince años rompió el corazón a Jamie Parsons.



21 из 137