
– Ahí está el quid de la cuestión, Scott. Se hacía por teléfono. Sólo oía el nombre por teléfono; no lo veía escrito.
Miró a Scott con expectación. Scott no tenía ni idea de qué intentaba decir, así que asintió:
– Ajá.
– ¿Entiende por qué recalco que se hacía por teléfono?
– No.
– Porque una persona como yo, una persona con reglas, podría cometer un error por teléfono.
Scott pensó por un momento.
– Sigo sin entender.
– Nunca mato a mujeres. Ésa era la primera regla.
– Eso ha dicho.
– De modo que si usted quería cargarse a alguien que se llamaba Billy Smith, yo habría deducido que Billy era un hombre. Ya sabe, con i griega. Nunca pensaría que Billy era una mujer. Con «ie» al final. ¿Lo entiende?
Scott se quedó absolutamente inmóvil. Scanlon se dio cuenta. Dejó de sonreír. Hablaba en voz muy baja.
– Antes hemos hablado de su hermana, ¿no, Scott?
Scott no contestó.
– Se llamaba Geri, ¿verdad?
Silencio.
– ¿Ve el problema, Scott? Geri es uno de esos nombres. Al oírlo por teléfono, uno supondría que se escribía Jerry. La cuestión es que hace quince años recibí una llamada. De ese intermediario del que le hablaba…
Scott movió la cabeza en un gesto de negación.
– Me dieron una dirección. Me dijeron la hora exacta a la que «Jerry» -Scanlon trazó con los dedos unas comillas imaginarias- estaría en casa.
– Se dictaminó que fue un accidente -dijo Scott, y le pareció oír muy lejos su propia voz.
– Eso mismo ocurre con la mayoría de los incendios provocados, si uno hace bien su trabajo.
– No le creo.
Pero Scott volvió a mirar aquellos ojos y sintió que se le tambaleaba el mundo. Las imágenes acudieron a raudales: la sonrisa contagiosa de Geri, el pelo despeinado, los aparatos en los dientes, la manera como le sacaba la lengua en las reuniones familiares. Se acordó de su primer novio de verdad (un papanatas llamado Brad), de cuando nadie la invitó a ir al baile del instituto, del discurso exaltado que pronunció cuando se presentó para el cargo de tesorera del consejo escolar, de su primer grupo de rock (era malísimo), de la carta de aceptación de la universidad.
