
– Y, de paso, consiguen publicidad gratis -apostilló Niall.
– No es exactamente gratis. No se puede ni imaginar lo caros que resultan los globos y las sudaderas. Pero se hace un buen uso del dinero. Como ve, tenemos un departamento de relaciones públicas excelente -ella sonrió sólo para molestarlo-. ¿No pensaría usted que este era un trabajo de nueve a cinco, verdad? Ya ve, yo no sigo el horario de los bancos. Así que lo siento si su esposa esperaba que llegara usted pronto a casa.
Se estaba contagiando de su sarcasmo, pensó Romana, y lo peor era que le empezaba a tomar gusto.
– Hace tiempo que no estoy casado, señorita Claibourne -replicó él.
A ella no le sorprendió en absoluto.
Capítulo Dos
Niall sacó el teléfono móvil y llamó a su secretaria para reorganizar su agenda el resto del día. Al menos, a última hora no tenía compromisos profesionales ineludibles.
Romana también estaba haciendo llamadas, una detrás de otra, hablando con la interminable plantilla de colaboradores que ayudaban en la gala y comprobando los últimos detalles relacionados con las flores, los programas y los asientos.
Quizá estuviera tratando de impresionarlo, o tal vez quería evitar mantener una conversación. Al menos eso era de agradecer, pensó él.
Niall miraba fijamente por la ventanilla mientras el taxi enfilaba hacia el centro a través del atasco de mediodía. Tuvo tiempo de sobra para arrepentirse de haber seguido a Romana Claibourne cuando esta salió del despacho.
Sólo Dios sabía por qué no quería pasar con ella ni un solo minuto más de los necesarios. No tenía tiempo para muñequitas rubias, y menos todavía para una que jugaba a ser directora entre compra y compra. Le echó un vistazo a sus bolsas de tiendas de lujo, desparramadas a sus pies, unos pies largos y estrechos encerrados en unos zapatos de diseño. No pudo por menos que reconocer la belleza de aquellos pies, la finura de sus tobillos y de las piernas a las que estaban sujetos. Había mucha pierna que admirar. Estaba claro que Romana Claibourne no era partidaria de esconder sus encantos.
