Sue Grafton

T de trampa

T is for Trespass

Para Elizabeth Gastiger, Kevin Frantz

y Barbara Toohey, con admiración y afecto



Prólogo

No quiero pensar en los depredadores de este mundo. Me consta que existen, pero prefiero centrarme en lo mejor de la naturaleza humana: la compasión, la generosidad, la voluntad de acudir en ayuda de los necesitados. Este sentimiento puede parecer absurdo, dada nuestra ración diaria de noticias que nos cuentan con todo lujo de detalle robos, agresiones, violaciones, asesinatos y otras fechorías. A los cínicos de este mundo debo de parecerles idiota, pero me aferro a la bondad, y procuro, siempre que puedo, separar a los malvados de aquello de lo que puedan sacar beneficios. Sé que siempre habrá alguien dispuesto a aprovecharse de los vulnerables: los más jóvenes, los más viejos y los inocentes de cualquier edad. Lo sé por mi larga experiencia.

Solana Rojas era una de ésas…


Capítulo 1

Solana

Tenía un nombre verdadero, claro está -el que le pusieron al nacer y utilizó la mayor parte de su vida-, pero se lo había cambiado. Ahora era Solana Rojas, la persona cuya identidad había usurpado. Atrás quedó la mujer que fue en otro tiempo, erradicada al adquirir su nueva personalidad. Para ella, resultó tan fácil como respirar. Era la menor de nueve hermanos. Su madre, Marie Terese, dio a luz a su primer hijo, un niño, a los diecisiete años; y al segundo, también varón, a los diecinueve. Los dos fueron fruto de una relación jamás bendecida por el matrimonio, y si bien las dos criaturas llevaban el apellido de su padre, nunca lo conocieron. Encarcelado por tráfico de drogas, murió en prisión, asesinado por otro recluso en una reyerta a causa de un paquete de tabaco.



1 из 384