
"De hecho," dijo él, sorprendiéndose con sus propias palabras, "quería pedirle perdón. " Se aclaró la garganta. "Por lo que pasó el pasado verano. "
“¿A qué," preguntó ella, con palabras cuidadosamente medidas, "se refiere usted? "
La miró con lo que esperaba fuera una expresión amable. No era una expresión a la que estuviera particularmente acostumbrado, así que no estaba bastante seguro de estar haciéndolo bien. De todos modos, trató de parecer comprensivo cuando dijo, "Creo que usted ya lo sabe. "
Su cuerpo se puso rígido, incluso mientras bailaban, y él habría jurado que pudo ver como su espina dorsal se convertía en acero. "Quizás", dijo ella envaradamente, "pero no creo que eso sea algo que le concierna. "
"Puede ser que no," admitió él, "pero, sin embargo, no aprobé el modo en que fue tratada por la sociedad después del compromiso de Clive. "
"¿Se refiere usted a los chismes," preguntó ella, con expresión suave, "o a los desaires que me dirigieron? ¿O tal vez a las mentiras? "
Él tragó, inconsciente de que su situación hubiera sido tan desagradable. "A todo," dijo calmadamente. "No fue nunca mi intención – "
“¿Su intención? " lo cortó ella, sus ojos destellando con algo próximo a la furia. “¿Su intención? Yo suponía que Clive había tomado su propia decisión. ¿Admite entonces que Harriet era su opción, no la de Clive? "
"Ella fue su elección," dijo él firmemente.
“¿Y la suya? " insistió ella.
Parecía haber poco valor- y poco honor – en mentir. "Y la mía. "
Ella apretó los dientes, pareciendo de alguna manera vindicada, pero también un poco desinflada, como si hubiera estado esperando este momento durante meses, y ahora que estaba aquí, no era tan dulce como había esperado.
"Pero si él se hubiera casado con usted," dijo David tranquilamente, "yo no me habría opuesto. "
Sus ojos volaron a su cara. "Por favor, no me mienta," susurró ella.
