
Iba a tener que enroscarse considerablemente en su asiento, y, de hecho, incluso inclinarse sobre la repisa del palco para poder ver la representación
."Tenga cuidado, no vaya a caer," murmuró una profunda y masculina voz.
Susana dio un respingo. "¡Milord!” dijo sorprendida, girándose para quedar cara a cara con él Conde de Renminster, entre toda la gente asistente. Él estaba sentado en el palco contiguo al de los Shelbournes, lo bastante cercano para poder conversar a través del hueco de la mampara que separaba los palcos.
"Qué sorpresa tan agradable," dijo él, con una agradable y ligeramente misteriosa sonrisa. Susannah pensó que todas sus sonrisas tenían un toque misterioso.
"Estoy con mis primos," dijo ella, haciendo un gesto hacia el resto de los ocupantes. "Los Shelbournes," añadió, aunque fuera bastante obvio.
"Buenas noches, Lord Renminster," dijo Lady Shelbourne con excitación. "No me di cuenta de que su palco estaba al lado del nuestro. "
Él saludó con la cabeza. "No he tenido la oportunidad de ver mucho teatro últimamente, me temo. "
La cabeza de Lady Shelbourne se balanceó mostrando su acuerdo. "Es tan difícil encontrar tiempo. Tenemos tantos compromisos este año. ¿Quién habría pensado que tantas personas regresarían a Londres en enero? "
"Y todo por un montón de nieve," no pudo por menos que comentar Susannah.
Lord Renminster se rió entre dientes ante su tranquilo comentario antes de avanzar y apoyarse en el borde del palco para dirigirse a Lady Shelbourne.
"Creo que va a comenzar la representación," dijo él. "Ha sido, como siempre, un placer verla. "
"En efecto," gorgojeó Lady Shelbourne. "Espero que pueda asistir a mi fiesta de San Valentín el próximo mes."
"No me la perdería por nada del mundo," le aseguró él.
Lady Shelbourne se recostó en su asiento, pareciendo tan satisfecha como aliviada, y luego reanudó su conversación con su mejor amiga, Liza Pritchard, quien, Susannah estaba absolutamente convencida, estaba enamorada del hermano de Lady Shelbourne, Sir Royce Pemberley, quien también se sentaba en el palco.
