Susannah se llevó la servilleta a los labios para impedir escupir el té. "No sé tal cosa, muchas gracias. "

"¿El Conde de Renminster? " dijo Letitia, con todo el rostro arrebolado de la incredulidad. ¿"Renminster? Dios bendito, hermana, es rico, es hermoso, y es conde. ¿Cómo demonios puedes rechazar su invitación? "

"Letitia," dijo Susannah, " es el hermano de Clive. "

"Soy consciente de eso. "

"Yo no le gustaba cuando Clive me cortejaba, y no entiendo cómo, de repente, ha cambiado de opinión ahora. "

"¿Entonces por qué te corteja? " Letitia exigió.

"No me está cortejando. "

"Lo está intentando. "

"No intenta -Oh, ¡al infierno,!" estalló Susannah, profundamente enojada a estas alturas de la conversación. "¿Por qué piensas que quiere cortejarme? "

Letitia dio un bocado a su panecillo y dijo con naturalidad, "Lady Whistledown lo dijo. "

"¡Maldita sea Lady Whistledown! " explotó Susannah.

Letitia retrocedió horrorizada, jadeando como si Susannah hubiera cometido un pecado mortal. "No puedo creer que hayas dicho eso. "

"¿Qué ha hecho nunca Lady Whistledown para ganar mi eterna admiración y mi lealtad? " quiso saber Susannah.

"Adoro a Lady Whistledown," dijo Letitia aspirando altivamente por la nariz, "y no toleraré que la difames en mi presencia. "

Susannah no pudo hacer nada más que permanecer allí sentada, contemplando el loco espíritu que, estaba segura, se había apoderado del cuerpo de su normalmente sensata hermana.

"Lady Whistledown," prosiguió Letitia, con ojos centelleantes, "te trató amablemente durante todo el horrible episodio con Clive el verano pasado. De hecho, ella debió ser la única londinense que lo hizo. Por ello, si no por nada más, no la menospreciaré nunca. "



37 из 99