
"No la destruí," interpuso Clive, rápidamente.
"Muy bien, no la arruinaste para el matrimonio, solo la convertiste en un hazmerreír. ¿Cómo crees que sienta eso? "
"No pensé…- "
"No, no pensaste," lo interrumpió David. "No pensaste ni por un momento en nadie que no fueras tú. "
"¡No era eso lo que iba a decir! "
David se dio la vuelta disgustado, caminando hacia la ventana y apoyándose pesadamente en el marco. "¿Por qué estas aquí, Clive? " preguntó fatigadamente. "Estoy demasiado cansado para una discusión fraternal esta noche. "
Hubo una larga pausa, y luego Clive preguntó, "Es así cómo ves a Susannah? "
David sabía que debería girarse, pero no tenía ganas de ver la cara de su hermano. Esperó una explicación adicional de Clive, pero cuándo no llegó ninguna, preguntó, "¿Cómo es cómo la veo? "
"Como un desastre que hay que solucionar. "
David no habló durante un largo momento. "No", dijo finalmente en voz baja.
"¿Entonces cómo? " insistió Clive.
El sudor brotó sobre las cejas de David. "Yo- "
"¿Cómo? "
"Clive… " dijo David, en tono de advertencia.
Pero Clive era implacable. "¿Cómo?" exigió, con un tono alto y desacostumbradamente imperativo.
"¡La amo! " estalló David, finalmente, dándose la vuelta para enfrentarse a su hermano con ojos ardientes. "La amo. Ya está. ¿Estás satisfecho? La amo, y te juro por Dios que te mataré si alguna vez vuelves a hacer otro movimiento falso contra ella. "
"Oh, Dios," exhaló Clive. Sus ojos estaban muy abiertos por la sorpresa y su boca era una O perfecta.
David agarró a su hermano por las solapas de la chaqueta y lo empotró contra la pared. "Si alguna vez, y quiero decir una sola vez, te acercas a ella de manera que pueda insinuar el más mínimo atisbo de flirteo, te juro que te destrozaré miembro a miembro. "
