
Algunos, sin embargo, se detuvieron para admirar el retrato que iba a presidir la nueva ala del centro.
– Su madre es una mujer muy hermosa -dijo la presidenta de la junta directiva de la institución, señalando el retrato con un gesto de cabeza-. Se la ve tan digna, tan elegante. ¿Viene a verlos a menudo?
– Mi querida madre no es buena viajera -le dijo Junior.
– Mamá se marea en los barcos y en los aviones -lamentó Eddie.
– Entonces, Supongo que la irán a ver ustedes a Valonia -sugirió la presidenta.
Charlie Santoli acababa de reunirse con ellos.
– Naturalmente, y con toda la frecuencia que les es posible -afirmó.
Sterling meneó la cabeza. No está diciendo la verdad.
Billy y Nor atacaron la primera canción e inmediatamente fueron rodeados por un público atento. Nor era una gran intérprete con una voz atractiva y ronca. Billy, sin embargo, era excepcional. Sterling se dedicó a escuchar los comentarios de la gente.
– Es el nuevo Billy Joel…
– Seguro que triunfará…
– Y es guapísimo -dijo arrobada la hija de uno de los miembros de la junta.
– Billy, cántanos «Be There When I Awake».
La petición suscitó una espontánea ovación.
Moviendo suavemente los dedos por el mástil de su guitarra, Billy empezó a cantar: «I know what I want… I know what I need».
Debe de ser su último éxito, pensó Sterling.
Suena muy bien, incluso para mis trasnochados oídos.
Gracias a la música, el ambiente se relajó un poco. Los invitados empezaron a participar activamente en la fiesta: los vinos eran excelentes, la comida espectacular.
A eso de las siete y cuarto, los hermanos Badgett estaban radiantes. La fiesta estaba siendo un éxito. Y ellos triunfaban.
En un momento dado, Junior cogió el micrófono y se aclaró la voz.
– Quiero darles a todos la bienvenida; mi hermano y yo esperamos que lo estén pasando muy bien.
