

Harlan Coben
Un paso en falso
Myron Bolitar 5
En memoria de mis padres, Corky y Carl Coben
Y para sus nietos Charlotte, Aleksander, Benjamin y Gabrielle
PRÓLOGO
15 DE SEPTIEMBREEl cementerio daba al patio de una escuela.
Myron removió la tierra suelta con la puntera de su zapato Rocksport. Aún no había lápida, sólo un indicador de metal con una sencilla tarjeta con un nombre escrito en letras mayúsculas. Sacudió la cabeza. ¿Por qué se encontraba en ese lugar como un cliché de una serie mala de televisión? En su mente veía cómo se representaba toda la escena. La lluvia torrencial lo está empapando, pero él está demasiado angustiado para darse cuenta. Con la cabeza gacha, las lágrimas inundan sus ojos, confundiéndose con la lluvia en su recorrido por las mejillas. Suena una música conmovedora. La cámara se aparta de su rostro y retrocede poco a poco, muy lentamente, para mostrar sus hombros hundidos, la lluvia cae con más fuerza, más tumbas, no hay nadie más presente. Retirándose aún más, la cámara acabará por mostrar a Win, el fiel compañero de Myron, en la distancia, con una comprensión silenciosa, concediéndole a su compañero un tiempo para desahogar sus sentimientos. La imagen se congela de pronto y el nombre del productor ejecutivo aparece en la pantalla en letras mayúsculas amarillas. Un leve titubeo antes de que a los espectadores se les pida que no cambien de canal y vean las escenas del episodio de la próxima semana. Paso a los anuncios.
Pero nada de esto ocurrirá hoy. El sol brilla como si fuese el primer día de la creación y el cielo parece recién pintado. Win está en su despacho. Y Myron no llora.
Entonces ¿por qué está aquí?
