
Ophélie cruzó despacio la verja y correspondió con un asentimiento al saludo del guardia de seguridad. Lanzó un suspiro mientras salvaba a poca velocidad las bandas rugosas de la calle que conducía a su casa. Había niños montando en bicicleta, varios perros y unos cuantos paseantes. Era una de esas urbanizaciones donde la gente se conocía, pero pese a ello se ocupaba de sus propios asuntos. Llevaban un mes allí, y Ophélie no conocía a nadie ni sentía deseos de hacerlo. Al llegar al sendero de entrada de la casa apagó el motor y permaneció sentada en el coche unos instantes. Estaba demasiado cansada para moverse, ver a Pip o preparar la cena, pero sabía que no le quedaba otro remedio. Todo formaba parte de aquel interminable letargo que parecía hacer imposible acometer tareas más exigentes que la de peinarse o hacer algunas llamadas.
Por el momento tenía la sensación de que su vida había terminado. Le parecía tener cien años pese a que tan solo contaba cuarenta y dos y aparentaba treinta. Tenía el cabello largo, rubio, suave y rizado; los ojos, del mismo matiz brandy que su hija. Era menuda y delicada como Pip. En la escuela bailaba, y había intentado interesar a Pip por el ballet, pero su hija lo detestaba. Le parecía difícil y aburrido, odiaba los ejercicios, la barra, a las otras niñas tan empeñadas en alcanzar la perfección. Le importaban bien poco las piruetas, los saltos y los pliés. Ophélie había acabado por desistir y permitir que Pip hiciera lo que quisiera. La niña tomó clases de equitación durante un año, hizo un curso de cerámica en la escuela, y el resto del tiempo se dedicaba a dibujar. Era una niña solitaria y le gustaba que la dejaran en paz para así poder leer, dibujar, soñar o jugar con Mousse. En cierto modo se parecía a su madre, que también había sido solitaria de pequeña. Ophélie no sabía si era saludable permitir que Pip pasara tanto tiempo sola, pero la niña parecía feliz de ese modo y siempre sabía entretenerse sola, incluso en los últimos tiempos, cuando su madre le prestaba tan poca atención.
