

Danielle Steel
Un Regalo Extraordinario
A mis queridos hijos,
Beatrix, Trevor, Todd, Nick, Sam,
Victoria, Vanessa, Maxx y Zara,
dotados de una gracia excepcional, a los que
admiro tanto, de los que estoy muy, muy orgullosa
y a los que quiero con todo mi corazón.
Con todo mi cariño,
Mamá/D. S.
En toda pérdida hay un beneficio.
Al igual que en todo beneficio hay una pérdida.
Con cada final llega un nuevo comienzo.
Shao Lin
Si alcanzas la plenitud, todo llegará a ti.
Tao Te Ching
Capítulo 1
Sarah Sloane entró en el salón de baile del Ritz-Carlton, en San Francisco, y le pareció que tenía un aspecto fantástico. Las mesas estaban cubiertas con manteles adamascados de color crema; los candelabros de plata, la cubertería y el cristal relucían. Los habían alquilado a un proveedor externo que había donado su uso para esa noche y que ofrecía una selección de mayor calidad que la de los utensilios del hotel. Los platos tenían el borde dorado. Había pequeños obsequios para los invitados, envueltos en papel plateado, en cada asiento. Un calígrafo había escrito los menús en un grueso papel ahuesado y los habían colocado en pequeños soportes de plata. Las tarjetas con el nombre, decoradas con unos diminutos ángeles dorados, ya estaban dispuestas según el croquis de Sarah, cuidadosamente estudiado. Las tres hileras de mesas doradas de los patrocinadores estaban en la parte frontal de la sala, con las mesas de plata y de bronce detrás de ellas. Había un elegante programa en cada asiento, junto con el catálogo de la subasta y una paleta de puja numerada.
