
– Pareces estar muy interesada en Simon Taverner -le dijo Philippe, apareciendo de repente a su lado.
Mientras él tomaba una copa de la bandeja, Polly se sintió algo dolida. Se había pasado seis semanas soñando con el momento en el que Philippe la buscaría. Y lo había conseguido sólo gracias a Simon.
– ¿Simon Taverner? -repitió ella, sorprendida de que alguien como Philippe conociera a Simon.
– El hombre que has estado observando durante la última media hora. Lo mismo que he estado haciendo yo contigo.
¿Qué Philippe la había estado observando a ella? Al oír aquellas palabras, Polly se olvidó inmediatamente de su dolor de pies. Philippe, de cerca, era mucho más guapo. Tenía que hacerle entender que no estaba interesada en Simon.
– ¿Ese hombre de aspecto tan aburrido que está hablando con tu hermana? ¿Es así como se llama?
– Dista mucho de ser aburrido. Simon Taverner es el dueño de una importante compañía financiera.
– Eso me parece bastante aburrido -dijo Polly. Sabía que Simon tenía que ver con las finanzas, pero nuca se había interesado demasiado.
– Pues no lo es cuando haces con ese negocio tanto dinero como Simon Taverner.
– ¿Quieres decir que es rico?
– Parece un hombre muy sencillo y puede que, con sólo mirarlo, uno no se dé cuenta de ello. Sin embargo, Simon Taverner podría comprar a la mitad de las personas que hay en esta fiesta
– ¿De verdad? -preguntó ella, incrédula.
– ¿Por qué crees que mi hermana lo ha invitado a esta fiesta? Está esperando que él ponga el dinero para el nuevo proyecto de Rushford.
– ¿Quieres decir que invierte dinero en películas? -insistió Polly, preguntándose si Philippe no la estaría engañando.
– La gente como Simon son los que dirigen el mundo del espectáculo. Sus nombres nunca aparecen en los créditos, pero ellos son los que pueden hacer triunfar una película. El interés de Taverner es sólo financiero, pero sabe muy bien lo que está haciendo. Si él invierte en tu película, puedes garantizar que será un éxito de taquilla.
