
Contamos con un valor excepcional, el prestigio de verdaderos artesanos y la seguridad de un servicio de primerísima calidad. Además, puedo, como director/a, asegurar que mi atención personal estará día a día vigilando la ejecución del trabajo.
Espero encarecidamente tener la oportunidad de trabajar con usted en la restauración de ese maravilloso edificio.
Atentamente:
Jane Makepeace
Directora
Capítulo 1
La tormenta se acercaba.
– Ya era hora -murmuró Jane, mirando a las nubes negras que se veían en la distancia mientras cortaba otro ramo de rosas. Los jardines estaban secos y todo el mundo había estado nervioso durante varios días, esperando que el calor opresivo terminara. La larga espera de noticias sobre el contrato no había mejorado las cosas. Lo que todos necesitaban en esos momentos era una gran tormenta que aliviara el ambiente.
Los truenos retumbaron cerca, pero Jane no tenía ninguna prisa. Hacía mucho calor, y en la quietud de antes de la tormenta la fragancia de las rosas que cubrían la pared de piedra era más intensa. Jane amaba esos momentos de soledad en el descuidado jardín, con la casa solariega como única compañía. Allí, lejos de preocuparse por Kit y por lo que pasaría si no conseguían el contrato para restaurar la casa, podía sumergirse en la belleza del jardín, fantaseando sobre lo que hubiera pasado si la señorita Partridge no se hubiera ido de la casa. Si su padre no se hubiera muerto. O si Kit fuera diferente.
O si se hubiera ido con Lyall hacía unos años.
Jane retiró inmediatamente el pensamiento. No quería dejarse arrastrar por los pensamientos sobre Lyall, y si alguien le preguntara, contestaría que nunca había ocurrido. Pero en momentos como esos, en los que es taba sola o cansada, los recuerdos se deshacían peligrosamente dentro de ella, y todavía sentía sus caricias en su piel.
