

Charlaine Harris
Unos asesinatos muy reales
Aurora Teagarden, 1
© 1990, Charlaine Harris Schulz
Título original: Real Murders
© De la traducción: 2011, Omar El Kashef
Para mis padres
Capítulo 1
– Esta noche quiero hablaros de uno de los misterios de asesinato más fascinantes: el caso Wallace -le dije a mi espejo con entusiasmo.
Luego probé con más sinceridad; después con un poco de seriedad.
El cepillo tropezó con un nudo.
– ¡Mierda! -exclamé, y lo intenté de nuevo-. Creo que el caso Wallace puede llenar el programa de la velada -declaré con firmeza.
Contábamos con doce socios permanentes que resultaban ideales para los doce programas anuales. No todos los casos daban para un programa de dos horas, por supuesto. El socio responsable de presentar el asesinato del mes, como lo llamábamos en broma, traía a un orador invitado; algún miembro del departamento de policía de la ciudad, un psicólogo especializado en criminología o el director de algún centro local de asistencia a mujeres violadas. De vez en cuando poníamos una película.
Pero la fortuna me había sonreído en el sorteo. Había material más que de sobra del caso Wallace, aunque no tanto como para sentirme precipitada a examinarlo. Habíamos programado dos reuniones sobre Jack el Destripador. Jane Engle había dedicado una a las víctimas y las circunstancias que rodearon los crímenes y Arthur Smith había dedicado otra a la investigación policial y los sospechosos. Con Jack no se puede escatimar.
– Los elementos del caso Wallace son los siguientes -proseguí-: un hombre que se hacía llamar Qualtrough, un torneo de ajedrez, una mujer aparentemente inofensiva, llamada Julia Wallace, y, por supuesto, el acusado, su marido, el propio William Herbert Wallace.
