Liz Fielding


Vidas soñadas

Vidas soñadas

Título original: His runaway bride (2001)

Serie: 2º Mult. Casi se casa

Prólogo

– No te vayas -dijo Mike, apretándola contra su pecho-. Me encanta que tú seas lo primero que veo al despertarme por la mañana.

A Willow también le encantaba. Era un placer despertarse sobre el pecho de Mike, sus brazos rodeándola, el pelo de color maíz cayendo sobre la frente masculina. Lo amaba. Y, abrazados en la oscuridad, los besos de aquel hombre hacían que le resultara difícil resistir la tentación de cerrar los ojos y dejarse llevar.

Levantarse de la cama un domingo por la noche y tener que conducir hasta su casa no era precisamente muy divertido. Y tampoco lo era para Mike. Por eso Willow prefería ir en su propio coche y marcharse cuando tenía que hacerlo, sin molestar.

– Lo siento, cariño -murmuró, besándolo en la frente antes de levantarse-. Si me quedo, tendré que levantarme al amanecer para ir a cambiarme a casa. Los lunes son suficientemente horribles sin tener que andar corriendo de un lado para otro.

– Deberías traer algo de ropa -protestó Mike, apoyándose sobre un codo-. Así no tendrías que salir corriendo.

No era la primera vez que Mike sugería aquello, pero Willow no estaba dispuesta a hacerlo. Había conseguido evitar el asunto del cepillo de dientes comprando un mini neceser que llevaba siempre en su bolso, junto con un par de bragitas y medias de repuesto. Ella era periodista y tenia que estar preparada para cualquier eventualidad. Incluso en un periódico local, como el Chronicle.

Dejar ropa en el armario de Mike era muy peligroso. Su relación se volvería confusa. Se habría hecho demasiado accesible. Antes de que se diera cuenta, estaría en su casa más tiempo que en la suya y él daría por sentado que su relación era una relación seria. Y esperaría que ella se encargase de las tareas domésticas porque, sencillamente, era una mujer. Había visto repetirse aquella situación una docena de veces.



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