

LaVyrle Spencer
Y el Cielo los Bendijo
Título original: Then Came Heaven.
Capítulo 1
Jueves siete de septiembre de mil novecientos cincuenta
Cyril case realizaba su recorrido diario desde Saint Cloud hasta Cass Lake, sentado en lo alto de su asiento de cubo en la locomotora número doscientos ochenta y dos. Junto a él, su fogonero, Merle Ficker, viajaba con un brazo fuera de la ventana, con su gorra de algodón azul de rayas completamente hacia atrás, de modo que la visera apuntaba hacia arriba. La mañana era hermosa, soleada, con el cielo de un tono azul intenso. Los granjeros recogían en sus campos lo último de la cosecha; casi todos usaban tractores. Pasaron por una escuela rural un par de kilómetros atrás, donde los niños que habían salido para el recreo los saludaron desde el patio mientras su maestra, una joven delgada con un amplio vestido amarillo, dejó de reunir flores silvestres y movió sobre la cabeza su ramillete de margaritas amarillas de centro oscuro al verlos pasar. Eran días como aquel los que hacían que conducir un tren de carga fuera el mejor trabajo del mundo… fragantes bosques verdes, campos dorados mecidos por el viento y el fresco olor de la alfalfa recién cortada que entraba directamente en la cabina.
Cy y Merle sostenían otra de sus amistosas discusiones sobre asuntos de política.
– Claro que sí -decía Merle-, yo voté por Truman, ¡pero no me imaginé que fuera a enviar a nuestros muchachos a Corea!
– ¿Y qué más se puede hacer? -replicó Cy-. Esos comunistas llegaron y comenzaron a bombardear Seúl. No podemos permitir que se salgan con la suya, ¿verdad?
– Bueno, tal vez no, pero tú no tienes un hijo de diecinueve años ¡y yo sí! Ahora el presidente Truman va a ampliar el reclutamiento hasta el año entrante. ¡Diablos! Yo no quiero que recluten a Rodney -señaló Merle-. Ahí viene la señal del silbato.
