
Benicio hizo un gesto señalando a un hombre corpulento que estaba cerca del otro extremo de la mesa.
– Dennis Malone es nuestro jefe de seguridad. Es quien está más familiarizado con el caso, de modo que le pediré que comience con una visión de conjunto.
Como Dennis explicó, Dana MacArthur era efectivamente hija de un empleado de la Camarilla, pero no, como yo había supuesto, de una bruja de la misma. Al igual que Savannah, Dana tenía sangre sobrenatural por parte de ambos progenitores, siendo su padre un semidemonio de la Sección de Ventas de la Corporación Cortez. Randy MacArthur se hallaba actualmente en Europa, estableciendo una sección comercial en las áreas de Europa Oriental recientemente incorporadas al capitalismo. La madre de Dana era una bruja llamada Lyndsay MacArthur. Yo esperaba haber reconocido ese nombre, pero no fue así. Las brujas de un aquelarre tienen poco contacto con las que no pertenecen a él. Mi propia madre sólo se había interesado por brujas ajenas a su aquelarre cuando causaban algún problema. Era ésta una de las muchas cosas que yo habría querido cambiar en el Aquelarre, y que ahora no podría cambiar jamás.
De acuerdo con la información de conjunto que proporcionó Dennis, los padres de Dana se habían divorciado y ella vivía con la madre. Dennis mencionó que la madre residía en Macon, Georgia, y que la agresión había tenido lugar en Atlanta, de modo que yo supuse que Dana estaba de viaje o visitando amigos. Al parecer, caminaba ella sola cerca de la medianoche, algo que resultaba muy extraño, tratándose de una niña de quince años, aunque más tarde esto tendría su explicación. Lo importante era que durante ese paseo, atajó por un parque y la atacaron.
– ¿Dónde está Dana ahora? -pregunté una vez que Dennis hubo terminado.
