
Al parecer, en Kings Cross no cenan muy temprano, porque me pidió que no llegara antes de las ocho de la noche, así que para cuando me bajé del autobús ya estaba bastante oscuro. Luego, al pasar por delante del Hospital Vinnie comenzó a llover; apenas unas gotas, nada que mi paraguas rosa con volantes no pudiera resistir. Al llegar a ese enorme cruce que creo que es el verdadero Kings Cross, y mientras caminaba viendo las calles mojadas y el brillo de todas esos faroles de neón y las luces de los coches titilando en el agua, el espectáculo era completamente diferente del que se ve desde un taxi. Es hermoso. No sé cómo consiguen los comerciantes burlar las leyes que en Sydney prohiben abrir las tiendas los fines de semana, pero lo cierto es que todavía tenían abierto el sábado por la tarde. Aunque me decepcionó un poco descubrir que mi itinerario no me acercaba a las tiendas de Darlingliurst Road: he tenido que caminar por la calle Victoria, donde está La Casa. Así la llama Pappy, «La Casa», y sé que lo dice así, con mayúsculas, como si se tratara de una institución. De manera que debo admitir que caminé con impaciencia sin siquiera mirar las casas adosadas de la calle Victoria.
Me encantan esas interminables hileras de viejas casas victorianas adosadas que hay en algunos barrios de Sydney, muchas de las cuales no han sobrevivido al paso del tiempo. ¡Lástima! Todas esas hermosas verjas de hierro han desaparecido, han sido reemplazadas por láminas de material prefabricado para convertir los balcones en habitaciones supletorias, y las paredes revocadas se ven deslucidas. Aun así, conservan su halo de misterio. Las ventanas están tapizadas con esas cortinas de encaje estilo Manchester y persianas de papel de estraza, como si tuvieran los ojos cerrados. Han visto demasiado. Nuestra casa, en Bronte, tiene sólo veintidós años; papá la construyó pasados los peores años de la Depresión y empezó a ganar dinero con la tienda. Así que por la casa no ha pasado nadie más que nosotros, y somos bastante aburridos. Nuestra principal crisis ha sido la del platito de Willie; al menos ésa ha sido la única vez que ha venido la policía.