
Inhaló, exhaló, y se permitió encontrar ese profundo lugar interior donde había calma. Donde había resolución. En forma humana ahora, se puso de pie y corrió hacia el vampiro, disparando la ballesta mientras lo hacía. Otra vez, su objetivo era el torso. Lo pilló mientras él giraba, una flecha le atravesó la parte inferior de la espalda, la segunda falló por completo. Él le lanzó la bola de fuego e Ivory dio un salto mortal en el suelo, permitiendo que volara sobre su cabeza. Luego se puso de pie, todavía corriendo, siempre avanzando, disparándole con la ballesta.
El vampiro aulló de rabia, el sonido se cortó bruscamente cuando una flecha golpeó profundamente en su garganta. Los lobos se lanzaron contra la pared, frenéticos por ir en su ayuda, pero ella sabía que el vampiro simplemente les destruiría. Por otro lado…
La asesina se encogió de hombros, deshaciéndose esta vez de la piel plateada de lobo. El pesado abrigo aterrizó en la nieve, extendiéndose, la piel ondulándose como si estuviera viva. La capucha se estiró y se alargó, cada manga hizo lo mismo, cobrando vida mientras el cuerpo del abrigo formaba tres formas separadas que igualaron a las de la capucha y las mangas. Ivory no esperó a que sus compañeros cambiaran a sus formas normales, rodó a través de la nieve, se alzó sobre una rodilla, disparando dos flechas revestidas más al pecho del vampiro, mientras él estaba distraído por los seis lobos recién formados.
El vampiro siseó, sus ojos resplandecían con ardiente odio. Trató de cambiar, pero sólo sus piernas, el vientre y la cabeza tomaron la forma de una bestia multi-armada, dejando el corazón expuesto.
