
"¿Está seguro? " preguntó.
"¿Seguro de qué?” No se volvió.
Ella se erizó ante su rudeza. "Seguro de que no quiere acompañarme para el almuerzo."
"Bastante. "
Eso captó su atención. Ningún hombre le había dicho nunca antes que estuviera bastante seguro de poder pasar sin su compañía.
Belle permaneció incómodamente sentada sobre su manta, con su copia del Cuento de Invierno abierta y reposando en su regazo. No parecía haber nada que pudiera decir mientras él le daba la espalda. Y habría sido descortés comenzar a leer de nuevo.
John de repente se giró y se aclaró la garganta.
"Ha sido muy descortés por su parte decirme que necesito gafas," dijo ella abruptamente, sobre todo por decir algo antes que él.
"Le pido perdón. Nunca se me ha dado demasiado bien la conversación intrascendente. "
"Quizás debería conversar más," replicó ella.
"Está usando un tono diferente de voz, milady, podría hacerme sospechar que está coqueteando conmigo. "
Ella cerró de golpe el libro y se puso en pie. "Ya veo que no mentía. No es que no se le dé bien la conversación intrascendente. Es que carece de la más mínima aptitudpara ella."
Él se encogió de hombros. "Una de mis muchas cualidades. "
Belle se quedó boquiabierta.
"Ya veo que no comparte mi particular sentido del humor. "
"Dudo que muchas personas lo hagan. "
Hubo una breve pausa, y entonces una extraña y triste expresión brilló en sus ojos. Desapareció rápidamente, y el tono de su voz era afilado cuando dijo, "No vuelva aquí sola otra vez. "
Belle empujó sus pertenencias en su cesta.
"No se preocupe. No volveré a cruzar el límite. "
"No dije que no pudiera volver a mi propiedad. Solamente que no lo hiciera sola."
Ella no tuvo ni idea de cómo contestar a eso así que simplemente dijo, "Me voy a casa. "
