– Oh, no estoy de acuerdo-, respondió Ellie. -Me parece de lo más romántico. Excepto por el pequeño detalle que todo el mundo muere al final, por supuesto.

– Sí-murmuró Robert. -Puedo ver por que no lo encuentras un poquito romántico.

Victoria sonrió y le empujó al costado. El trío caminó hacia afuera, cruzando el campo de Oden entrando en el bosque.

Después de unos diez minutos Ellie suspiró y dijo: -Supongo que aquí es donde yo me escabullo-. Extendió una manta en el suelo y miró a Robert con una sonrisa de complicidad.

Él le lanzó una moneda al aire y dijo, -Eleanor, tienes el alma de un banquero.

– Sí, es así realmente, ¿no? -Murmuró. Luego se sentó y fingió no darse cuenta que Robert tomaba la mano de Victoria precipitándose fuera de su vista.

Diez minutos más tarde llegaron a la orilla cubierta de hierba de la laguna donde se habían conocido. Victoria apenas tuvo tiempo para extender una manta antes de que Robert la hiciera sentar en el suelo.

– Te amo-, dijo, besando la comisura de sus labios. -Te amo-, repitió besando a la otra esquina. -Te amo-, dijo, tirando de su sombrero. -Te am…

– ¡Lo sé, lo sé! -Victoria finalmente se echó a reír, tratando de que dejara de tirar de algunas de sus horquillas.

Se encogió de hombros. -Bueno, es así.

Pero las palabras de su padre aún resonaban en su cabeza. Él te va a usar.

– ¿De verdad?-Le preguntó, mirando fijamente a los ojos. -¿De verdad me quieres?

Él la agarró por la barbilla con una fuerza inusitada. -¿Cómo puedes preguntarme eso?

– No lo sé-susurró Victoria, llegando a tocar su mano, que de inmediato suavizó su agarre. -Lo siento, realmente lo siento. Sé que me quieres. Y te amo.

– Demuéstramelo-, dijo, con voz apenas audible.



20 из 275