Calígula (brutalmente). Pareces de mal humor. ¿Será porque hice morir a tu hijo?

Lépido (con la garganta apretada). No, Cayo, al contrario.

Calígula (resplandeciente). ¡Al contrario! Ah, cómo me gusta que el rostro desmienta las inquietudes del corazón. Tu rostro está triste. Pero, ¿y tu corazón? Al contrario, ¿verdad, Lépido?

Lépido (resueltamente). Al contrario, César.

Calígula (cada vez más feliz). Ah, Lépido, a nadie quiero más que a ti. Riamos juntos. ¿Quieres? Y cuéntame algo divertido.

Lépido (que ha sobreestimado sus fuerzas). ¡Cayo!

Calígula. Bueno, bueno, contaré yo, entonces. Pero te reirás, ¿no es cierto, Lépido? (Con mirada maligna.) Aunque más no sea por tu segundo hijo. (De nuevo risueño.) Por otra parte, no estás de mal humor. (Bebe; luego, dictando.) Al…, al… Vamos, Lépido.

Lépido (con cansancio). Al contrario, Cayo.

Calígula. En buena hora. (Bebe.) Ahora, escucha. (Soñador.) Había una vez un pobre emperador a quien nadie quería. El, que amaba a Lépido, hizo matar al hijo más pequeño de éste, para arrancarse ese amor del corazón. (Cambiando de tono.) Naturalmente, no es cierto. Gra cioso, ¿verdad? No te ríes. ¿Nadie ríe? Escuchad, entonces. (Con violenta cólera.) Quiero que todo el mundo ría. Tú, Lépido, y todos los demás. Levantaos, reíd. (Golpea en la mesa.) Lo quiero, ¿oís?, quiero veros reír.

Todo el mundo se levanta. Durante la escena entera, los actores, salvo Calígula y Cesonia, actuarán como títeres.

Calígula (tendiéndose en el lecho, resplandeciente, con una risa irresistible).



18 из 56