
– Ya le tengo. -Toby entró en la habitación delante de Joe, jadeando y rebosante de felicidad-. Ha estado cazando. Esa sangre de lobo le domina más cada día. No estoy seguro de que Sarah tenga razón en lo de dejarle merodear por ahí.
– Eso es lo que le he dicho a Jane. -Joe actuaba como si la tensión de los últimos minutos no hubiera existido y ella hizo lo mismo-. Me ha dicho que no le dejaría salir si no nos gustaba que lo hiciera.
Joe se agachó y acarició a Toby en la cabeza.
– Le vigilaremos. Quizá tener algo de lobo no sea tan malo. Siempre me quedo más tranquilo cuando está con Jane. -Joe miró a Eve-. Probablemente, por eso se lo regaló Sarah. Seguro que pensaría que te sentirías más cómoda si Jane tenía protección.
– Porque Bonnie no la tuvo. -Eve movió la cabeza-. ¡Qué Dios me ayude!, ni siquiera se me había pasado por la cabeza la idea de que pudiera necesitarla. No podía imaginar que alguien hiciera daño a mi Bonnie. Era tan… maravillosa que… -Se calló y guardó silencio por un momento. Incluso después de todos esos años, el dolor y la rabia seguían presentes-. Pero tú ya lo sabes todo de los monstruos que matan a inocentes. Eres policía. Tratas con ellos todos los días. -Empezó a medir de nuevo la profundidad de los tejidos-. ¿Ha sido otro de esos monstruos el que ha asesinado a esta mujer?
– Eso creo. Cabe la posibilidad de que haya estado cometiendo asesinatos durante mucho tiempo. No sólo en esta zona.
– ¿Cuándo me vas a hablar de ella? -Eve le miró por encima del hombro-. Y no me digas que es confidencial. No me lo trago. Sabes que puedes confiar en mí, maldita sea.
– Hablaremos de ello cuando termines. -Joe gesticuló a Toby-. Vamos, muchacho, te voy a dejar entrar en el dormitorio de Jane antes de que empieces a aullar para pedirlo. Eso le da pesadillas a cualquiera. -Empezó a atravesar la sala y se detuvo-. Sabes, creo que la semana pasada tuvo una pesadilla. Yo estaba despierto haciendo informes y la oí… jadear. -Frunció el entrecejo-. ¿Quizá lloraba? No lo sé. Cuando asomé la cabeza por la puerta, dormía tranquilamente.
