– Has echado a perder tu vocación como agente secreto.

– Iba a decir lo mismo sobre ti. Ahora más que nunca estoy convencido de que eres la única persona que puede ayudarme.

Ella dejó escapar una carcajada furiosa y el movimiento hizo que algunos mechones de su dorada cabellera se posaran en su mandíbula.

– Apuesto a que Camilla no tiene ni idea de que has venido hasta Kingston para coquetear con la única trilliza Duchess que sigue soltera.

– Camilla y su familia lo sabrán a su debido tiempo -aquellas enigmáticas palabras cayeron como carámbanos de hielo desde un tejado.

Aunque estaba temblando por la mezcla de emociones, Piper preferiría morir antes que dejar que él se diera cuenta de ello.

– ¿Qué se supone que significa eso?

– Necesito tu ayuda. Es importante.

– Eso ya lo has dicho antes.

– Te recompensaré por ello.

– Si estás hablando de dinero, olvídalo. Tú y tus primos habéis podido sobornar a signore Tozetti para atraer a Olivia hacia Europa, pero ese tipo de treta sólo funciona una vez. Don y yo tenemos nuestro propio negocio. Prefiero ganar mi dinero a la antigua usanza.

Él se acercó a ella, dificultándole respirar.

– Yo estaba pensando en un bebé.

– ¿Un bebé?

– Sí. Tus dos hermanas están esperando uno en un futuro próximo, así que quizá tú también querrías…

Piper pestañeó asombrada intentando desesperadamente atar cabos. ¿De dónde demonios se había sacado eso?

– Si estás insinuando que me he acostado con Don, estás muy equivocado. En primer lugar, ninguno de nosotros ha estado nunca atraído el uno por el otro en ese sentido y además nunca le haríamos eso a Greer. En segundo lugar, si estuviera esperando un bebé de Don, no necesitaría dinero. Me las arreglo muy bien yo solita.

Su sensual boca esbozó una sonrisa condescendiente.



20 из 145