
Cuando Robillard avanzó hacia el interior de la gran sala, la muchedumbre del Waterworks abrió paso al ex jugador del sur de California que había sido fichado por los Stars para ocupar el puesto de primer quarterback cuando Kevin Tucker colgara las botas al final de la próxima temporada. La historia familiar de Dean Robillard estaba envuelta en misterio, y cuando alguien husmeaba el jugador respondía con frases vagas. Tras hacer algunas averiguaciones por su cuenta, Heath había topado con algunos rumores interesantes que prefirió mantener en secreto. Los hermanos Zagorski, que hasta entonces habían estado intentando ligarse a un par de chicas morenas en el otro extremo del bar, cayeron en la cuenta de lo que estaba pasando. Unos segundos después, avanzaban a tropezones sobre sus mocasines Prada para ser los primeros en llegar hasta él.
Heath tomó otro sorbo de su cerveza y los dejó hacer. No le sorprendía el interés de los Zagorski en Robillard. El agente del quarterback había muerto en un accidente durante una escalada en roca cinco días atrás, dejándolo sin representante, algo que los hermanos Zagorski, y todos los demás agentes del país, esperaban remediar. Los Zagorski eran dueños de la empresa Z-Group, el único competidor serio de Heath en Chicago. Él los odiaba a muerte, principalmente por su falta de ética, pero también porque le habían robado un candidato a la primera ronda del draft cinco años atrás, cuando más lo necesitaba. Su venganza había consistido en quitarles a Rocco Jefferson, lo que no había resultado nada difícil. Los Zagorski eran buenos en hacer grandes promesas a sus clientes, pero no en cumplirlas.
Heath no se hacía ilusiones acerca de su oficio. En los últimos diez años, el negocio de representación de deportistas se había vuelto más corrupto que una pelea de gallos. En la mayoría de estados prácticamente se regalaban las licencias. Cualquier vulgar estafador podía mandar imprimir una tarjeta de visita con el título de representante y aprovecharse de deportistas universitarios crédulos, sobre todo de aquellos que habían crecido en la miseria.
