El cucú que había señalado a Su Majestad volvió a llamar, desde detrás de la dehesa que se extendía al norte de la casa. Al canto de la alondra se había sumado el gorjeo de los pájaros posados en las coniferas que bordeaban el sendero. Un caballo relinchó y un gallo cantó. Era un día glorioso, pensó Martin.

Levantó la tapa de la caja de la leche. Se dispuso a colocar su entrega. Se detuvo. Frunció el entrecejo. Algo iba mal.

No había sacado la leche de ayer. La botella estaba caliente. La condensación que hubiera resbalado hasta la base de la botella se había evaporado.

Bien, pensó al principio, es muy distraída la señorita Gabriella. Se ha ido a otro sitio sin dejar una nota sobre la leche. Cogió la botella de ayer y la encajó bajo el brazo. Dejaría de llevársela hasta que volviera a tener noticias de ella.

Volvió hacia la puerta, pero entonces recordó. La puerta, la puerta. Sin el pestillo, pensó, y experimentó cierta agitación.

Poco a poco, regresó hacia la caja de la leche. Se detuvo ante la puerta del jardín. Tampoco había recogido los periódicos, observó. Ni el de ayer ni el de hoy. Los ejemplares del Daily Mail y el Times seguían en sus respectivas cestas. Cuando escudriñó la puerta principal, con su ranura de hierro para el correo, vio que un pequeño triángulo blanco estaba apoyado contra el roble y pensó, tampoco ha recogido el correo. Se habrá ido. Sin embargo, las cortinas de las ventanas estaban descorridas, lo cual no era práctico ni prudente si se había ausentado. No era que la señorita Gabriella pareciera práctica o prudente por naturaleza, pero sabía que no debía demostrar tan a las claras que la casa estaba vacía. ¿O no?

No estaba seguro. Miró hacia el garaje, un edificio de ladrillo y chilla situado en lo alto del sendero. Será mejor que eche un vistazo, decidió. No sería preciso que entrara o abriera la puerta del todo. Bastaría con mirar un momento para asegurarse de que ella se había marchado. Después, se llevaría la leche, tiraría los periódicos a la basura y continuaría su ruta. Después de mirar.



17 из 683