
Ante esa propuesta hubo una fracción de segundo de silencio; después Seth rugió con la voz quebrada por la rabia:
– Zorra, te mataré.
Aquélla era la primera vez que ella había respondido a sus insultos con un reto, lo había sorprendido y descolocado. La amenaza no la asustó. Seth era un experto en lanzar amenazas que no cumplía.
– Si tienes otras propuestas para invertir que quieras que tenga en cuenta, me encantará escucharlas -dijo tan educadamente como si él hubiera preguntado por los detalles en vez de amenazarla con matarla-. Simplemente estúdialas a fondo y después ponlas por escrito. Me dedicaré a ellas lo antes posible, pero eso será probablementedentro de unas semanas. Me voy de vacaciones pasado mañana y estaré fuera quince días.
La respuesta de él fue un golpe sordo al colgar el teléfono con furia.
No era la mejor manera de empezar el día, pensó, pero por lo menos su encontronazo mensual con Seth ya había pasado.
Ahora, si pudiera evitar a Tamzin…
Capítulo 2
Cameron Justice echó una ojeada rápida al pequeño campo de aviación y al aparcamiento mientras estacionaba su Suburban azul en el espacio que tenía asignado. Aunque todavía no eran las seis y media de la mañana, no era el primero en llegar. El Corvette plateado significaba que su amigo y socio, Bret Larsen -la «L» de J &L Executive Air Limo-, ya estaba allí, y el Ford Focus rojo señalaba la presencia de su secretaria, Karen Kaminski. Bret llegaba temprano, pero Karen tenía la costumbre de aparecer por la oficina antes que todos los demás; decía que era el único rato en que podía lograr adelantar algo de trabajo sin ser interrumpida constantemente.
La mañana era clara y brillante, aunque el pronóstico del tiempo anunciaba un aumento de la nubosidad durante el día. Pero, en ese momento, el sol brillaba resplandeciente sobre los cuatro aviones relucientes de J &L, y Cam se detuvo un momento a disfrutar de la vista.
