Lo sabría.

No sabía como lo sabría; solo sabía que lo sabría. Ocurriría algo muy importante, su mundo se estremecería, y la vida se alteraría… bueno, en realidad, no iba a llegar susurrando su paso por su existencia. Vendría pleno y poderoso, como una tonelada proverbial de ladrillos. La única pregunta era cuando.

Y mientras tanto, no veía ninguna razón para no pasarla bien mientras se anticipaba a su llegada. Después de todo, uno no tenía que comportarse como un monje mientras esperaba al verdadero amor.

Gregory era, según todos, un típico hombre londinense, con una cómoda -pero no extravagante- asignación, tenía muchos amigos, y el suficiente sentido común para saber cuando debía alejarse de una mesa de juegos. Era considerado lo suficientemente decente para ser tenido en cuenta en el Mercado Matrimonial, puede que no estuviera precisamente a la cabeza (los cuartos hijos nunca llamaban mucho la atención) y siempre estaba en demanda cuando las matronas de la sociedad, necesitaban a un hombre que llenara los requisitos para ser invitado a un buen número de fiestas.

Lo que hacía que su anteriormente mencionada asignación, se estirara un poco más, convirtiéndose en un beneficio.

Quizás debió haber tenido un poco más de propósito en su vida. Alguna clase de dirección, o incluso una tarea insignificante que realizar. Pero eso podría esperar, ¿no es verdad? Pronto, estaba seguro, todo se aclararía. Sabía que era lo que deseaba hacer, y con quien deseaba hacerlo, y mientras tanto, él tenía…

No tenía tiempo. Por lo menos, no en ese preciso momento.

Para explicar:

Actualmente Gregory estaba sentado en una silla de cuero, una muy cómoda por cierto, y no era que realmente tuviera que pensar en el asunto, más que en el hecho de que la falta de incomodidad conducía a las personas a soñar despiertas, lo que a su vez conducía a no escuchar a su hermano que, debe anotarse, estaba de pie, aproximadamente a un metro de distancia, hablando sobre algo o alguna cosa, casi seguramente relacionada con alguna variación de las palabras deber y responsabilidad.



6 из 329