
Y Justin.
Winona se alarmó, pero al instante decidió no preocuparse. Aquello no era real, y como además era un sueño muy divertido, no quería que se terminara tan rápidamente.
Justin no podía apartar los ojos de ella. En realidad, le estaba paseando la mirada desde los dedos de los pies, hasta los ojos.
Sí, lo deseaba.
Siempre lo había deseado.
Winona se alarmó de nuevo… ¡Pero, por amor de Dios! Una chica debería de poder ser sincera consigo misma, al menos en la intimidad del sueño. Justin tenía un aspecto adorable. Era alto y desgarbado, con un acento suave y pausado y unos ojos de mirada sensual que harían temblar a cualquier mujer.
Un vago recuerdo afloró a su sueño. Tenía doce años. Hasta que la familia Gerard la había acogido, nunca había tenido una bicicleta. Acababa de irse a vivir a casa de los Gerard, y aún estaba esperando a que alguien la golpeara, a que alguien la regañara. Ocurriría. No sabía cuándo, pero esa vez desconfiaba, estaba preparada para protegerse. No necesitaba que nadie la vigilara… no era más que la bicicleta. Oh Dios mío, tenía tantas ganas de montarse en ella, y todo el mundo pensaba que sabría hacerlo, a su edad. Pero no era así. Y la primera vez que la había sacado estaba anocheciendo, porque así nadie la vería en la calle.
Y Justin había estado allí cuando se había empotrado contra un árbol. La había ayudado, le había arreglado la bicicleta. Un apuesto adolescente de diecisiete años, de carácter caballeroso, lo suficiente para ablandar el duro, frío y triste corazón de Winona. Le había rozado la mejilla, le había hecho reír. Después, ella había tenido que darle un puñetazo por ayudarla, por supuesto. ¿Qué más podía hacer una niña de doce años?
Winona abrió los ojos. Estaba en una habitación a oscuras. No tenía doce años ni se estaba enamorando de Justin Webb. No estaba bailando desnuda en el Club de Ganaderos de Texas. Solo estaba en su habitación, y el teléfono estaba sonando a las siete de la mañana, según marcaban los números digitales del despertador que había sobre la mesilla.
