
– ¿Una dificultad? -pregunté ansiosamente.
– Tal vez no la reciban. En el Instituto Frenopático del doctor Reger Samaniego no entra cualquiera.
– Habrá algún medio…
– Tiene muchos pedidos. Tampoco sé cuánto cobra.
– Eso no importa -alegué.
No es que yo sea rico, pero no voy a pensar en el dinero cuando se trata de Diana.
– No se preocupe -dijo el profesor.
– Muy fácil -protesté con rabia.
– El Instituto queda en la calle Baigorria. Aquí a la vuelta. Usted la visitará cada vez que tenga ganas. Mañana, a primera hora, paso a buscarla.
Lo miré sorprendido, aunque sabía perfectamente que era compinche del doctor, porque los viernes a la noche juegan al ajedrez, a la vista y paciencia del público, en La Curva, de Álvarez Thomas y Donado. Es verdad que yo sabía todo esto de mentas: por una de esas grandes casualidades del destino, hasta aquel entonces nunca se me había cruzado ante los ojos el doctor Reger Samaniego, con su cara de momia.
X
El profesor Standle se levantó, mientras yo me apuraba en pagar, para no quedar sentado, como un guarango, y creo que lo ayudé con el impermeable, lo que me resultó de lo más trabajoso, pues mide el animal, por lo bajo, dos metros. Cuesta creerlo, pero le repetí varias veces "Gracias", porque aún lo veía como un amigo y como un protector. Nada más que por la dificultad de encontrar las palabras, no le dije: "No sabe el peso que me ha sacado de encima".
Hasta que se fue me duró ese estado de ánimo. Después me sentí, no sé si me explico, sin apoyo, nada contento de la decisión que había tomado. Quién sabe si Standle no me había parecido un protector, porque no me dejaba abrir la boca para plantear mis dudas. Creo que tuve miedo, como si hubiera puesto en marcha una calamidad incalculable. Me entretuve dando vueltas por el barrio, para no llegar demasiado pronto, sobre todo para no presentarme en casa con la cara de pesadumbre y con esa rigidez en las mandíbulas, que no me dejaba aparentar buena disposición o por lo menos indiferencia. También quería recapacitar porque no sabía qué decirle a Diana.
